¿Qué hacer si odias tu trabajo?

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En ocasiones es normal sentir que uno odia su trabajo. Te levantas un día cualquiera y de pronto piensas que tu vida se ha convertido en una rutina insoportable e interminable. Cierras los ojos y te imaginas a ti mismo durante los próximos treinta o cuarenta años siguiendo el mismo patrón: madrugón cuando ni siquiera ha amanecido, desayuno contrarreloj, carrera para llegar al autobús o al metro, ocho horas en un lugar que detestas y de nuevo al transporte que utilices para volver a casa. Y cuando llegas a casa normalmente estás tan agotado o estresado que ni siquiera te quedan ganas o energías para disfrutar del poco tiempo libre que te corresponde cada noche.

Así que lo que en principio podría parecer un bajón puntual empieza poco a poco a convertirse en una pesada carga. Día tras día estos pensamientos se vuelven recurrentes y al cabo de un tiempo ya no puedes pensar en otra cosa. Y lo peor de todo es que cuando decides compartir tu inquietud con tus amigos y familiares sólo obtienes incomprensión hacia tu problema. “Pero si ganas un buen sueldo” te dicen unos. “Pero si tienes un buen puesto” te dicen otros. Y lo que más rabia te da es aquello de: “al menos da las gracias porque mucha gente ni siquiera tiene trabajo”. Sabes que en cierto modo tienen algo de razón pero aun así te sientes triste, incomprendido y no sabes cómo resolver el problema.

Chico triste
Tienes derecho a quejarte. Tranquilízate y busca soluciones con calma y sentido común. En la vida todo tiene solución.

Antes que nada te diré que tienes derecho a quejarte. Es una de las pocas cosas que nadie podrá quitarte, y por muy incomprensible o injustas que al resto de la humanidad le puedan parecer tus quejas tú estás en tu derecho. Si te sientes mal lo mejor que puedes hacer en un primer momento es expresarlo, compartirlo y hablar de ello. No te sientas mal por odiar un trabajo mientras otras personas no lo tienen. Piensa en ti y en cómo mejorar tu vida para ser un poco más feliz.

Si buscas información al respecto sobre este tema en Internet encontrarás muchos recursos sobre el tema. Te recomiendo huir como de la peste de los supuestos expertos o gurús en marketing online, coaches de la libertad financiera y demás fauna digital que te animarán a que dejes tu trabajo mañana mismo y te unas a no se qué extraño negocio en Internet que ni ellos mismos parecen saber explicarte del todo con claridad.

En realidad lo mejor que puedes hacer es tomarte las cosas con calma y buscar soluciones de manera racional. Porque una cosa es cierta; la vida es demasiado corta como para quedarse estancado en un lugar que detestas. Eso recuérdalo siempre. Vivimos un instante en una eternidad de vacío e inexistencia, así que no desperdicies tus días en una oficina que detestas haciendo algo que ni te va ni te viene, ni te aporta nada en ningún ámbito de tu persona. Así que si no lo soportas más sencillamente busca soluciones pero con los pies en la tierra.

La solución inicial pasa por intentar encontrar nuevas metas y un sentido renovado a tu existencia. Recuerda que tú no eres tu trabajo y que tu meta en la vida no es trabajar. Trabajar no es más que un medio para que consigas ser feliz en la medida de lo posible. Así que puedes buscar nuevas aficiones, apuntarte a clases de cualquier cosa que te interese al salir del trabajo o hacer amigos nuevos y socializar con gente nueva para ampliar tu círculo de amistades.

En muchas ocasiones este tipo de soluciones ayudan enormemente a despejar la mente y a sentirse menos presionado. Aun así si crees que no es suficiente empieza a pensar seriamente en cambiar de empresa o incluso tu misma actividad profesional. En muchas ocasiones un cambio de aires es todo lo que necesitas y puede resolver el problema en gran medida. Además el movimiento es vida, y cuanto más te muevas en el mundo laboral es probable que progreses más y acabes consiguiendo puestos más emocionanes o acordes a tus expectativas.

Si por el contrario lo que deseas es cambiar de actividad profesional también puedes hacerlo. Planea con detenimiento cómo vas a formarte, si lo harás mientras trabajas o no, y qué esperas conseguir de dicha actividad que no te ofrezca la actividad que desempeñas en la actualidad. Intenta conocer gente del campo en el que quieres centrarte y habla con ellos para entender mejor cuáles son los pros y los contras de trabajar en dicho campo.

Imagen de una carretera
Siempre hay una solución para todos los problemas. Busca nuevas metas y horizontes y manténte siempre en movimiento.

Durante todo este proceso es posible que necesites la ayuda de un profesional de la psicología que puede ayudarte bastante. Intenta huir de supuestos coach expertos en motivación pero que no tienen ningún título homologable o reconocido, y de gurús de Internet que te ofrezcan soluciones milagrosas de la noche a la mañana.

Utiliza tu sentido común, tómatelo sin prisa pero sin pausa y busca soluciones realistas a tu problema. Aunque no existe una fórmula mágica para resolver tu situación y mejorar la forma en que te sientes al menos esperamos que este artículo haya arrojado algo de luz sobre la forma de afrontarlo y te haga ver que no estás sólo porque mucha gente en algún momento de su vida ha sentido o siente lo mismo que en este momento estás padeciendo tú.

Por favor, si no es tu caso pero conoces a otras personas que estén pasando por esta situación comparte con ellos este artículo para que lo lean y tal vez puedan sentirse más orientados, animados y con ganas de tomar las riendas del problema y ponerle solución.

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